Retirás en el aeropuerto Humberto Delgado o en la ciudad, con rentadoras de primera línea. Te explicamos los peajes electrónicos, te ayudamos a conseguir automático y te atendemos por WhatsApp las 24 horas.
El aeropuerto de Lisboa, Humberto Delgado, está dentro de la ciudad, a pocos minutos del centro. Es el punto de retiro más cómodo, tanto si salís directo a la ruta como si vas primero al hotel.
Según la rentadora, el mostrador está en la zona de llegadas o en una oficina cercana, adonde se llega en un shuttle gratuito. En tu voucher figura exactamente dónde está y cómo llegar.
Si vas a pasar los primeros días recorriendo Lisboa, no necesitás el auto todavía. Podés retirarlo el día que salís de la ciudad y te ahorrás días de alquiler y de estacionamiento.
Una aclaración que nos preguntan seguido: no ofrecemos servicio de recepción en la puerta de la terminal. Trabajamos únicamente con rentadoras oficiales, que es lo que garantiza que el auto esté, que el contrato sea el correcto y que tengas respaldo si algo pasa.
Son tres cosas, y las tres son obligatorias. Sin alguna de ellas la rentadora no entrega el vehículo.
Tarjeta de crédito a nombre del conductor principal. La rentadora bloquea una garantía. No se puede usar tarjeta de débito, efectivo ni la tarjeta de un familiar.
Licencia de conducir física y vigente. No sirve la licencia en el celular, ni fotos ni copias. Tiene que ser el plástico, vigente durante todo el alquiler.
Pasaporte válido. La edad mínima suele ser 19 años, aunque puede variar según la rentadora y la categoría, y si el conductor tiene menos de 25 años se cobra un recargo por conductor joven. No hay edad máxima. Por eso te pedimos la edad antes de cotizar.
En Portugal el Permiso Internacional de Conducir puede ser obligatorio: si la rentadora lo pide y no lo tenés, puede no entregarte el auto. Sacalo en tu país antes de viajar y llevalo junto con tu licencia.
Casi todas las autopistas de Portugal tienen peaje, y hay dos sistemas. En algunas hay cabinas, donde se paga al pasar. En otras no hay cabinas: el cobro es solo electrónico, con pórticos que leen la patente o un dispositivo pegado al parabrisas.
Para un auto de alquiler, la forma simple es el dispositivo de peaje electrónico (Via Verde) que ofrece la rentadora. Con él pasás por los carriles marcados y los peajes se registran solos. Es un extra que se firma y se paga en el mostrador, y no se reembolsa.
Sin el dispositivo, pagar los peajes electrónicos es complicado para un turista, y si quedan sin pagar la multa llega a la rentadora. Los peajes y las multas los pagás vos aunque lleguen después de devolver el auto, y la rentadora suma un cargo de gestión.
Si vas a hacer un viaje largo, por ejemplo al Algarve o a Oporto, el dispositivo casi siempre conviene. Los puentes sobre el Tajo para entrar a Lisboa también tienen peaje.
En Portugal la gran mayoría de los autos de alquiler son manuales. Los automáticos son escasos, cuestan más y se agotan primero, sobre todo en verano.
Si no manejás con cambios, pedí automático desde la primera consulta. En el mostrador no te lo pueden cambiar si no hay disponibles, y las subidas de Lisboa, con semáforos en plena cuesta, no son el mejor lugar para aprender.
Contanos fechas, categoría y si necesitás automático. Te pasamos el precio final por WhatsApp.
El centro histórico, como la Alfama, el Bairro Alto o el Chiado, tiene calles empinadas y muy angostas, empedrado resbaloso cuando llueve, tranvías que comparten la calle y zonas con acceso restringido para autos. No es un lugar para recorrer en auto.
En la calle, la mayor parte del centro tiene estacionamiento medido, con tiempo máximo. Para dejar el auto varias horas o toda la noche, lo más tranquilo es un estacionamiento público. Si tu hotel está en el centro, preguntá antes si tiene garaje.
Lisboa se recorre muy bien a pie, en tranvía y en metro. El auto se aprovecha para todo lo que está alrededor.
A menos de una hora tenés Sintra, con sus palacios en la sierra, y la costa de Cascais. Se pueden combinar en un mismo día, volviendo por la ruta de la costa. En Sintra el estacionamiento cerca de los palacios es escaso: conviene llegar temprano.
El Algarve, con sus playas y acantilados, queda a unas tres horas hacia el sur, y Oporto más o menos lo mismo hacia el norte. En el camino a Oporto podés parar en pueblos como Óbidos o Nazaré.
Si querés terminar el viaje en otra ciudad, se puede devolver el auto en otro lugar. La rentadora cobra un cargo por devolución en otra ciudad, más alto si es en otro país, como España. Te lo incluimos en la cotización.
Para cruzar a España, avisanos al reservar: el asesor confirma que la rentadora lo permita y lo deja asentado en el contrato.
Para dos personas, un compacto es lo ideal: es fácil de estacionar, gasta poco y entra en las calles angostas de Lisboa y de los pueblos.
Para cuatro personas con valijas grandes, pedí un mediano o un familiar (rural), que tiene el baúl más largo. Los autos chicos de Europa tienen baúles más chicos de lo que se espera, y es lo que más sorprende al retirar.
Para grupos, la minivan de 7 o 9 asientos. Garantizamos la categoría, no el modelo exacto: eso lo asigna la rentadora al momento de la entrega.
Usar autopistas electrónicas sin dispositivo. No hay cabina donde pagar, y la multa llega a la rentadora cuando ya volviste.
Cargar el combustible equivocado. En Portugal los surtidores dicen gasolina (nafta) y gasóleo (diésel). Antes de cargar, fijate en la tapa del tanque cuál lleva tu auto. Si te equivocás, la reparación corre por tu cuenta.
Devolver el auto sin el tanque lleno. La rentadora cobra el combustible faltante mucho más caro que una estación de servicio. Cargá cerca del aeropuerto y guardá el ticket.
Firmar sin leer. En el mostrador se ofrecen adicionales, como el dispositivo de peajes, asistencia o GPS, que se pagan ahí y no se reembolsan. Revisá qué se agregó antes de firmar. Si algo no coincide con tu reserva, escribinos antes de firmar.
Contanos fechas y categoría. Te respondemos lo más rápido posible, los 365 días del año.
Escribinos por WhatsApp 24/7